Alemanes del Este que añoran la RDA

Veintisiete años después de la caída del Muro de Berlín y de la desaparición de la RDA –o conquista de la RFA-, muchas personas de la zona oriental, que pasaron a ser ciudadanos de pleno derecho de la nueva Alemania unificada, mantienen el deseo de regresar a un país como lo fue aquella República Democrática. Casi el sesenta por ciento de habitantes de Alemania del Este declara en la actualidad que en aquella Alemania cuyas formas de vida se regían por los principios del socialismo se vivía mejor que en el actual país capitalista que gobierna Angela Merkel.

Según un estudio publicado hace meses por el Instituto de Población y Desarrollo de Berlín, las diferencias entre los alemanes del Este y del Oeste siguen siendo abismales; en lo económico, en lo social y en lo relacionado con los principios y valores, la brecha entre las dos concepciones de Alemania parece seguir abierta.

Tampoco la igualdad de oportunidades parece haber llegado a todo el país tras la unificación. Casi tres décadas después, el paro es mucho mayor en los territorios que comprendían la antigua RDA; la crisis del año 2002 acabó por consolidar el desencanto de una parte muy importante de ciudadanos orientales.

En la franja de edad de personas con más de cincuenta años, que conocieron la vida en la RDA, la tendencia es aún más mayoritaria en lo referente al deseo de que la RDA volviese; las ventajas sociales del socialismo y la identidad con el antiguo partido político del régimen son alguno de los motivos que llevan a las personas de mayor edad a rechazar la Alemania en la que viven. No obstante, casi la mitad de los alemanes del Este se confiesa “decepcionada” o “muy decepcionada” con la nación que se encontró después de la supuesta fiesta de la reunificación. Está claro que Alemania tiene un problema que no se ha solucionado, pues hay una mayoría de habitantes de la ex RDA que no se siente integrada en el actual país.