Inseminación “post mortem” en Francia

Este martes el consejo de Estado Francés autorizó a una mujer malagueña la ejecución del método de inseminación más polémico y extraño que existe; la inseminación “post mortem”, o sea, la inseminación que viene de semen criogenizado de un hombre que ya falleció. El caso particular, una mujer malagueña realizó una petición  a dicho consejo para que pudiese recibir el semen congelado en España. Ella pide que el semen sea entregado en esa nación ya que en Francia la práctica de inseminación post mortem está prohibida. Según el consejo, el rechazo de la petición sería un atentado excesivo a la vida privada y familiar de la mujer. La petición fue aprobada por el hecho de que a pesar que en Francia sea ilegal la práctica, en España sólo lo es tomando como máximo un año después de la muerte del individuo si se cuenta con su consentimiento previo.mujer

El hombre en cuestión, llamado Nicola Turri, falleció a la edad de 30 años a causa de leucemia. La muerte del individuo ocurrió tan solo una hora antes de la cita que tenía la mujer para realizarse una inseminación en Paris donde en ese momento vivía la pareja. Esta inseminación se iba a hacer con el esperma criogenizado justo antes de que Turri fuese sometido al tratamiento de quimioterapia el cual tiene grandes probabilidades de dejarlo estéril.

Lo que ocasionó el problema legal fue el hecho de que el consentimiento del marido que iba a ser dado el mismo día de su muerte no pudo ser procesado legalmente por lo mismo ya que ocurrió a tan solo horas antes de su cita. Lo que le otorgó a la mujer la posibilidad de realizarse la inseminación post mortem fue el hecho de que hubo algunos textos escritos por Turri y publicados por Le Monde al ser encontrados,  que manifestaban el deseo del esposo de que su esposa pudiese tener un bebé, y donde manifiesta que ella tenía el permiso de hacer lo que sea con su muestra de esperma.