La Iglesia Católica alemana responde sobre comentarios de mal gusto hacia una publicidad realizada por un movimiento xenófobo

A veces puede llegar a impactar que algo tan nimio como una simple golosina pueda generar una algarabía impresionante, todo esto depende de quién sea la o las personas que la causan, en este caso, fue el movimiento xenófobo alemán denominado “Pegida”.

El cual es un movimiento político de la extrema derecha  que comenzó a crecer a un paso veloz debido a sus críticas contra la Islamización de Occidente pero ahora su atención fue desviada a una simple publicidad que mostraba a niños con rasgos extranjeros. Dichos comentarios causaron tanta polémica que generó la intervención de políticos, la DFB (Federación Alemana de Futbol) y hasta la Iglesia católica.

Todo comenzó por una publicación en Facebook de la filial de Pegida en el lago Constanza. Dicha publicación criticaba la publicidad hasta el punto de dudar su veracidad, de decir que era una broma por lo “descarado” que era. Tales comentarios fuera de tono eran dirigidos hacia la envoltura de los chocolates. Usualmente poseen a un niño rubio con ojos azules, sin embargo, la publicidad criticada mostraba a dos infantes de piel oscura.

Dichos infantes eran nada más ni nada menos que los jugadores de la selección alemana Jérôme Boateng e Ilkay Gündogan, ambos son habitantes nacidos en Alemania. Estas fotografías son parte de un movimiento que la marca cerrajeros de guardia torrevieja quiere preparar para la Eurocopa de este año. Para esto, la empresa italiana ha escrutado fotos de miembros de la selección de Alemania cuando eran tan solo unos bebes. Es de suponerse que los miembros de Pegida no reconocieron a estos hombres que gracias a ellos y al resto de los jugadores, se llevaron la victoria para su país en el último mundial.

Los comentarios raciales realizados por Pegida han causado estruendo, y además de eso, burlas proporcionadas por un vasto número de personas en las redes sociales. Sin embargo, el más notable, sin lugar a dudas, es el que provino de la Iglesia Católica Alemana, los cuales en un tuit dijeron “Nosotros tampoco nos detenemos ante nada” y junto a este tuit podemos observar un montaje de una golosina con el Papa Francisco sonriendo.