Las protestas por la reforma laboral francesa regresan tras las vacaciones

La reforma laboral aprobada justa antes de verano por el gobierno francés desató la polémica y las protestas en todos los rincones del país. Una reforma laboral duramente criticada por los sindicatos, que no dudaron en movilizarse de inmediato desde el mismo momento en el que se anunció su contenido. Las vacaciones veraniegas supusieron un parón en las protestas, pero con el final del verano estas han regresado, y con dureza, a las calles del país, a pesar de ya no hay marcha atrás al aprobarse la ley por decreto.

Una reforma laboral que, a pesar de todo, los sindicatos no quieren que se modifique, sino que se derogue en su totalidad. Reforma que prevé cambios que consideran inadmisibles, como que los acuerdos de las empresas estén por encima de los convenios sectoriales o que los horarios laborales se puedan ampliar a 48 horas e incluso que puedan alcanzar las 60 horas semanales en circunstancias excepcionales. Todo ello sin olvidar que el texto, además, facilita el despido de los trabajadores.

Protestas y huelgas no se hicieron esperar y ahora vuelven con fuerza. Miles de personas han salido ya a la calle en decenas de manifestaciones en las principales ciudades del país. Protestas que en algunos casos han acabado con violentos enfrentamientos entre policía y manifestantes, como en el caso de Nantes y también de París.

Ahora se pretende dar un paso más allá y se ha hecho un llamamiento a la huelga en todos los sectores: público y privado. Un llamamiento que puede tener unos protagonistas: los controladores aéreos, si ellos secundan las protestas el caos en el espacio aéreo francés, y también europeo, puede ser una gran medida de presión para el gobierno galo.

Un conflicto que tiene visos de prolongarse, ya que los sindicatos han anunciado no solo que seguirán con las protestas, sino que acudirán a la vía judicial si es necesario para derogar la más dura reforma laboral aprobada en Europa después de la española.